La utilización de sustitutos lácteos en la crianza artificial de terneros se ha consolidado como una estrategia clave para mejorar la eficiencia productiva y sanitaria de los sistemas lecheros. A diferencia de la leche de descarte, su principal ventaja radica en la estandarización nutricional, lo que permite asegurar aportes constantes de proteína y energía, fundamentales para sostener tasas de crecimiento elevadas.
Dentro de este contexto, Quantum Promilk se posiciona como un producto 100% lácteo, con 21% de proteína y 16% de grasa, asegurando alta digestibilidad y consistencia nutricional. A su vez, el nuevo desarrollo Quantum Promilk Gold refuerza el aporte energético, alcanzando un 20% de grasa, lo que lo convierte en una herramienta especialmente útil en esquemas de crecimiento acelerado o condiciones de mayor demanda.
Desde el punto de vista sanitario, el uso de sustitutos lácteos disminuye el riesgo de transmisión de patógenos asociados a la leche cruda o de descarte, incluyendo enfermedades de transmisión vertical madre como Tuberculosis, Staphylococcus Aureus, mejorando la seguridad sanitaria del establecimiento. Además, la inclusión de aditivos funcionales probióticos favorece el equilibrio intestinal y la eficiencia digestiva.
Otro aspecto relevante es la eficiencia operativa. La facilidad de almacenamiento, preparación y dosificación permite independizar la crianza de la disponibilidad diaria de leche, optimizando la logística del sistema. Su correcta preparación —controlando temperatura y concentración— garantiza una adecuada digestibilidad y aprovechamiento.
Finalmente, desde el punto de vista económico, los sustitutos lácteos permiten mejorar los costos de alimentación, transformándose en una herramienta estratégica para sistemas que buscan mayor control y eficiencia.
En el siguiente podcast el Méd. Vet. Luis Cortella explica los principales beneficios del sustituto lácteo y la crianza artificial de terneros:


